El dióxido de titanio (TiO₂) es el pigmento blanco esencial en recubrimientos, disponible en dos formas cristalinas principales: Anatasio y Rutilo.
El TiO₂ de rutilo es predominante debido a su mayor índice de refracción, opacidad superior y excelente resistencia climática, lo que lo hace ideal para pinturas exteriores y de alto rendimiento.
El TiO₂ de anatasio, con textura más suave y mayor brillo, se utiliza frecuentemente en aplicaciones interiores donde la durabilidad extrema es menos crítica. Ambos tipos proporcionan poder de ocultación, brillo y protección UV críticos para los sistemas de recubrimiento.